Sería romántico decir que encendí unas velas , llene
despacio una copa de vino y me quedé pensativa , mirando las 16 cajas, dejando
que lo único que interrumpiera el silencio fuese el cuttex quebrando el fiel
precion, que recogí el primer objeto y
sonreí al recordar todos aquellos acontecimientos que lo rodearon en un tiempo
lleno de polvo en mi memoria, mientras sorbia el perfume aterciopelado de mi Rioja , sola , sofisticada y timida en
ese reencuentro con mi wisheast del pasado.
Pero , …. cualquiera que haya leído mis blogs
anteriores sabe que todo eso solo sería una sarta de mentiras que dejarían a las
licencias poeticas poca credibilidad.
No , … evidentemente la
escena fue muy distinta, acompañada por mi buen amigo el angel zaragozano
(dejaremos las presentaciones del individuo en cuestión para otro capitulo pero
dejémoslo en un ser único y maravilloso que se ha colado en mi vida hace ya
algún tiempo) llegué a casa dejando a tras las calles de Lisboa , cansada, y
necesitando una ducha , deje caer el bolso de cualquier manera en la primera
silla que encontré, naturalmente sin mirar , porque mis ojos estaban fijos en
las cajas como la fiera que divisa a su presa, con lo cual no estoy muy segura
de si el bolso toco la silla , fue directamente al suelo o si Zaragoza lo cogió
a lo ninja y lo salvo de la inveitable caída.
La cuestión es que con los
tacones y sin cutter, tijeras o cualquier otra herramienta , procedí a
destripar las cajas , o mas bien a intentarlo , tras un rato de pelearme con la
maldita cinta pegajosa (entiéndase precinto) note unos dedos que me golpaban el
hombro y al girarme Zaragoza llegaba armado ocn un cuchillo , miro el cuchillo
, miro a Zaragoza, miro las cajas, realizo una análisis de la situación …
-ah¡¡ gracias- digo mientras
lo cojo y abro la primera , y saco el primer objeto ¡¡¡ mi cuenco tibetano de 7
metales ¡¡¡¡¡¡¡¡ y se lo doy a Zaragoza ,sin mirar siquiera poruqe mi cabeza
estaba undida en la caja buscando mas cosas , mi colección de piedras, y
también se la entrego a Zaragoza que la iba poniendo donde podía, reviso un
poco mas la caja , todo lo demás me suena , ….. a por otra …
-miraaaaaa¡¡¡¡¡¡¡¡ mi álbum
de fotos , esta es miriea y yo con 16 años en Florencia ligando con unos
carabinieriiii¡¡¡¡ ¿ cuando coño compre yo un CD de la RABIA DEL MILENIO ¿?
Quien coño son la rabia del milenio ¡¡ Esta figura de un angel me la regalaron cuando me fui de Vanity fair¡¡¡ ¡¡¡ oh noooo puede ser mis copas de esgrima¡¡
y así fueron saliendo ,
diarios, películas, ropa, mi cogín de jirafa, y tantas y tantas cosas….
Pero solo uno me dejo en
silencio , solo una .
Mi tradicional carta de
navidad esta vez con fecha de 2001 en ella ponía todos mis deseos para el 2002
y curiosamente todo lo que pedia, o ya lo tenia
con creces o simplemente ya no lo quería….
Y lo que me preguntaba era …
que es lo que quería ahora? … y eso es lo que me dejo en silencio … un silencio
que todavía dura porque ahora no se que más quiero, mas que quedarme en este
presente maravilloso y perfecto que con todos sus defectos es muy mio. Trabajado hasta el ultimo
detalle por mi , que tras 10 años, de cajas de kraft a mis espaldas vale mas ,
que todas las copas de esgrima que salieron de las capsulas del tiempo , mi
vida es mi mejor triunfo, y en ella , y en mi ahora esta mi sonrisa.
Y así al abrir mis 16 cajas ,
se cierra también este blog , eso si la ultima pagina la cierro despacio y con
mimo , como cuando acabas un libro que te ha dejado buen sabor de boca justo
antes de dormir y poder soñar con el . Solo que mi sueño … afortunadamente… por
fin es REAL.
continuará....





